Mi Querido Amigo Juan carlos Ibáñez..

Joan-Carles-Ibanez-jefe-sala-Lasarte-Barcelona2 Ya hace mucho tiempo que tenia ganas de dedicarle unas líneas a mi gran Amigo Juan Carlos Ibáñez, hoy en día Maître del restaurante Lasarte en Barcelona y durante muchos años Sumiller de Can Fabes. Fue justo en Can Fabes donde yo con 19 años recién cumplidos  le conocí y desde entonces nos une una gran amistad. Estos días de semana Santa he podido volver a reunirme con el, y practicar esas tertulias y sobremesas que tanto nos gustan y donde compartimos recuerdos, ilusiones,  visión de nuestro mundo profesional e incluso aficiones. Juan Carlos es un Excelente profesional, pero es aun más una bellísima persona, si en este mundo profesional tengo que poner un reflejo de lo que hoy en día soy, de mi trayectoria y de mis éxitos, sin duda este reflejo seria el. El me marco los pasos en un momento de juventud donde la ímpetu  y el nerviosismo pueden jugarle a uno malas pasadas, me corrigió mis defectos, que sin duda los tenia y algunos los sigo teniendo, eso si mas controlados!,  me viene a la cabeza cuando tenia que cantar los platos delante del cliente, y yo parecía una peonza delante del cliente moviéndome de un lugar a otro, con un nerviosismo nada sano, el pasaba detrás de mi y me daba un pellizco para que entendiera que tenia que estar quieto. Ese es Juan Carlos, una persona que siempre tuvo consejos, que se preocupaba por todos los que entrábamos en el restaurante y se implicaba en nuestra formación, muchas veces nos olvidamos de nuestra función docente en las salas, nuestro día a día puede  llegar a ser tan intenso que no valoramos aquellas personas que están junto a nosotros para aprender y que tenemos que dedicarles nuestro tiempo y atención para poder formarles, porqué este será un sello  que nunca olvidaran, como nunca olvidaré todo lo que el me aportó a mi. nito2 Siempre comento a nuestro personal, cuando algunas situaciones son mas tensas o complicadas, que tenemos que aprender de todo y de todos, a veces creemos que ciertas personas no nos aportan nada , pero incluso del que menos aporta, hay algo que aprender, justo a no cometer los mismos errores que el está cometiendo, y estas palabras siempre cobran mas vida cuando a uno le toca estar al frente de su propia sala y enfrentarse a la dura realidad de dirigir su propio equipo, luego como flashes, te aparecen los recuerdos y todos los registros que  ni tu sabias, tenias en tu mente. Con Juan nos hemos divertido, llorado pero sobretodo compartido, y a pesar de que su salida de Can Fabes no fue todo lo deseada por un profesional de su envergadura, por varios motivos que ni merece la penar hoy comentar, hoy puedo celebrar que dirige una de las mejores salas de Cataluña,  cuando aceptó su compromiso en el restaurante de Martín Berasategui, Lasarte, sabía que muchos éxitos  le llegarían, porque el es un profesional en todo el estricto valor de la palabra,  psicólogo, conocedor de los vinos de nuestro país como nadie y amante del servicio y de la Escuela Clásica, de los que quedan muy pocos. sc00043a89 Hoy a parte de recordarle en estas líneas, adjunto una entrevista que le realizaron hace unos meses y donde da su visión a la situación actual del servicio,  para nuestros recuerdos siempre quedarán las cenas a horas intempestivas, con plato, cuchara y los guisos de su mujer Carmina, Gracias por todo Maestro, solo espero que algún día nuestros caminos vuelvan a cruzarse, Salud!!

Queremos compartir con todos vosotros la entrevista realizada por la revista profesional para el sector hostelero HORECO a Joan Carles Ibáñez, jefe de sala del restaurante Lasarte de Barcelona con 2 Estrellas Michelín. Sabe muy bien de su profesión: antes que ser el jefe de sala del restaurante Lasarte, el dos estrellas del hotel Condes de Barcelona, Joan Carles Ibáñez ejerció durante 20 años como sumiller en otra casa antológica: El Racó de Can Fabes. Hoy reflexiona con nosotros sobre la situación del servicio de sala en nuestro país. “Si somos un país clave a nivel turístico y gastronómico, las salas han de ser también protagonistas, pero no se habla nada de ellas. Todo está muy descafeinado. Y no todo vale”, asegura. Hay que reconocer que el trabajo de sala es tan imprescindible como poco agradecido. Muchas veces los camareros reciben quejas por cosas que les son ajenas, como un servicio lento, si la cocina no da abasto, o un plato fallido. Tapan y solventan muchos problemas, pero las broncas son para ellos. Su labor no es a menudo reconocida, incluso en los restaurantes de mayor categoría, donde los nuevos clientes a menudo no valoran la calidad del servicio por simple desconocimiento. De todo ello charlamos con Joan Carles Ibáñez, jefe de sala del restaurante Lasarte de Barcelona, y uno de los mejores sumilleres de nuestro país. Joan-Carles-Ibanez-jefe-sala-Lasarte-Barcelona El restaurante Lasarte ofrece un servicio de sala impecable, de los que ya no se ven. ¿Cómo ve usted la situación de la sala en la restauración actual? La sala clásica ha muerto, exceptuando en algunos restaurantes que siguen haciendo algunos platos muy tradicionales muy concretos y que pueden mantener ese tipo de servicio porque tienen profesionales expertos. Son otros tiempos… Parece paradójico, cuando la gastronomía española está en lo más alto… Precisamente por eso quiero reivindicar el trabajo que se viene haciendo en algunas salas y que cada día va a menos. Quizá todo lo que se ha hecho a nivel de cocina, el protagonismo de los grandes chefs, la repercusión mediática… todo ha llevado a que España sea conocida mundialmente a nivel gastronómico y que la gente venga a disfrutar de nuestra gastronomía, pero no vamos más allá. En España, como primer destino turístico europeo, o en Barcelona, como primera ciudad turística, se está haciendo muy poco a nivel de sala.

¿Reclama la vuelta de la sala clásica?

No pido que vuelva el servicio de sala clásico. Evidentemente estamos en otros tiempos y nos tenemos que adaptar a la evolución gastronómica. Pero sí que es cierto que se habla muy poco del trabajo en la sala, que es un trabajo completísimo, muy sacrificado, y que en un restaurante supone casi el 50% de lo que ofrece. Un cocinero puede ser muy bueno y hacer un gran plato, pero si luego no se sabe transmitir al cliente… Es como una película con un final triste, desangelado.

¿Por qué cree que la sala está tan poco valorada en España?

Contribuye todo un poco. Por un lado, la línea que lleva la gastronomía últimamente: el cocinero quiere ser el autor único de sus platos, desde que lo empieza hasta que lo acaba. No deja nada en manos del camarero, como ocurría antes, cuando el plato se marcaba en cocina y se acababa en sala. Hoy el cocinero no se arriesga a hacer eso, porque las técnicas actuales de cocina van más encaminadas a que el plato luzca más visual y gustativamente, y que salga de la cocina en su máxima expresión. Restauranre-Lasarte-Barcelona-2-estrellas-michelin2 Pero un buen profesional tendría mucho que decir, por ejemplo, al explicar ese plato…

Evidentemente la sala contribuye a realzar ese plato. El profesional que está en torno a la mesa lo explica, se le puede preguntar cualquier cosa en un momento dato. Eso lleva a un feedback con el comensal, una comunicación que se ha perdido. Hoy la mayoría de las veces el camarero deja el plato en la mesa y punto. Y en plena crisis, más todavía: se tiende a minimizar el servicio, no hay tiempo para “entretenerse” con el cliente… Pero todavía quedan salas en ciertos restaurantes que se merecen que se hable del oficio. Y esa es una labor conjunta entre nosotros, los propios profesionales del gremio; los medios, e incluso los estamentos públicos, para colaborar con las escuelas y lograr que la sala sea un trabajo reconocido y valorado.

¿Valora el comensal de hoy el servicio de sala?

En esta situación también influye el deterioro del comensal en sí. No es que ahora sea malo, sino que se encuentra con una gastronomía que no conoce, que no ha vivido. Hay un “nuevo gastrónomo” que se apunta a la moda de la gastronomía y va descubriendo cosas. Le intentas guiar o asesorar, pero la falta de cultura gastronómica de este tipo de cliente, o su falta de exigencia, nos lleva un poco a bajar involuntariamente la guardia.

¿Echa en falta tiempos pasados?

Antes ir a un restaurante era un esfuerzo muy grande, como ir a una ópera o función de teatro… Echo en falta la “classe” de un cliente cultivado, con unas exigencias de servicio y que ahora no se encuentra tanto. Hoy los servicios que se hacen en un restaurante son “a la americana”, un poco tipo “avalancha”. Se van sacando bandejas y se va repartiendo la comida. Antes un camarero llevaba dos tres mesas, tenía su ayudante, formaba parte del ritual gastronómico. Y a lo mejor terminaba un plato en la sala. La sala tenía otra personalidad, y el camarero mayor protagonismo. nito1 (1) Hoy el cocinero es la única estrella…

Sí, y ojo, yo estoy muy agradecido a la explosión gastronómica: todos estamos en el mismo carro, es muy muy positivo. Pero falta un poco de sensibilidad en el restaurante, de trato al cliente, de respeto… Encuentro mucho pasotismo en muchas cosas. Pero no quiero recordar cosas del pasado, porque además trabajo con chicos jóvenes. Hay que ponerse al día, pero revalorizando nuestro trabajo en la sala.

¿Cómo debe ser el profesional de sala hoy?

Lo primero y principal es que tenga algo de experiencia. Que haya pasado por varias casas. Que haya salido al extranjero, a Inglaterra (por el idioma) y Francia, por la cultura gastronómica. La formación en idiomas es básica. Y sobre todo, hay que saber de coctelería, de cafés, de vinos; conocer bien qué es una ostra, una trufa, un jamón… todo sobre los productos nobles, su historia, su geografía… Es saber gestionar un conjunto de cosas que te dan un plus. Y eso el cliente lo percibe. Cuando hay un profesional delante de una mesa, el cliente lo ve.

Trabajar en sala implica además mucha psicología…

Sí. Hay que ser también un poco de psicólogo para tratar con el cliente. Y hay que estar muy cerca pero con la distancia oportuna, sin molestar. Ese punto de saber estar es muy importante. Y conocer el estado de la mesa en cada momento. Es importante la naturalidad en el servicio sin el encosertamiento, con máximo respeto al cliente. No me gusta la rigidez. Ser natural es la mejor arma. Y nuestra misión es saber adaptarnos a todo tipo de cliente.

El personal de sala es al final el que recibe las broncas…

Nuestro trabajo es muy digno, aporta un valor añadido importante. El comensal podrá comer muy bien, pero si no tiene un servicio agradable y a la altura te lo dice, y ahora si puede te machaca, y encima lo dice públicamente y a los cuatro vientos, con las nuevas tecnologías. Estamos muy expuestos. Yo despido personalmente a cada cliente cuando se va; un 99% por ciento sale feliz, pero siempre hay uno que no perdona el más mínimo fallo y te puede a hacer más daño que los otros 100 juntos. Por eso siempre consulto Tripadvisor.

¿El trabajo en sala va unido a la alta cocina?

Se puede trabajar la sala en cualquier tipo de restaurante, no tiene por qué ser uno de alta cocina, y eso hay que transmitirlo. ¡Hay tanto por hacer! Somos el primer país turístico, pero en la mayoría de los locales más asequibles no se cuida nada el servicio y la gente se lleva un mal recuerdo. Tenemos que luchar por que la gente se lleve un buen sabor de boca de nuestros establecimientos hosteleros, sean de la categoría que sean.

¿Qué le diría a un chico que empieza en hostelería?

A un chico que empieza en esto o se lo está planteando le diría que estudie hostelería y que luego decida si quiere hacer cocina, sala o lo que sea. La hostelería es muy sacrificada, pero ¿qué trabajo no es sacrificado hoy en día? En este sector no le va a faltar el trabajo, y si le gusta el oficio y sigue formándose, puede llegar muy arriba. Además la restauración es amplísima. Un estudiante de hostelería puede gestionar un restaurante, o montar su pequeña tienda de vinos… Porque tenemos que saber de todo: de técnicas de cocina, de servicio, de productos, idiomas; ser al mismo tiempo psicólogos… Esto es una escuela diaria; conocer a gente de todo tipo te va nutriendo y resulta muy gratificante. nito

Anuncios

Acerca de Abel Valverde

Disfruto con mi trabajo, es mi pasión desde mi infancia , la hostelería es para mi una forma de vivir, tengo el honor de dirigir uno de los mejores establecimientos de este País, El restaurante Santceloni, creo que nunca es tarde y que lo bonito de nuestro oficio es que nunca dejas de aprender, siempre con afán de superación y haciendo lo que mas me gusta . Después de 6 años en can Fabes, nos lanzamos Oscar velasco , David Robledo y Yo, de la mano de Santi Santamaria en este proyecto, que a día de hoy continua mas vivo que nunca.. Saludos! * Algunas de las fotos de este blog son propiedad personal del autor, otras son extraídas de distintas fuentes, si alguien considerase vulnerados sus derechos de propiedad contacten con el autor. samarela@me.com
Esta entrada fue publicada en ARCHIVOS y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Mi Querido Amigo Juan carlos Ibáñez..

  1. Joan Carles dijo:

    Carta a un amigo

    Primero felicitarte por tu premio, otro más, pero muy importante porque este, lo eligen los comensales que a través de la guía Gourmet, expresan su grado de satisfacción, tanto del Restaurante que diriges como de la persona. “Châpeau” por el trabajo bien hecho, a la constancia del día a día, al rigor, al respeto al “Savoir Faire” a la tolerancia de lo impredecible, y a la intolerancia de la mediocridad, a la amistad, a tu entrega incondicional a esta, la nuestra profesión, el contagio que trasmites a los que te rodean y a la madurez que afrontaste con tu juventud. “Al putu gos” y a la buena mala hostia de tu carácter justiciero y humano.
    Por tu condición de pensar siempre en los que comparten contigo la lavadora, en los que no la comparten por estar más lejos y en los que aprecias y estamos más cerca como amigos. Y como no, darte las gracias por tus palabras y tu apoyo incondicional. Gracias Dj, por pinchar ese disco en el momento oportuno, esa música que te hace vibrar y te transporta lejos.
    El coronel Trauman y yo, creamos un comando de élite, del cual tú, John, fuiste el mejor. La has liado parda en la capital, ¿Qué vas a hacer ahora John?….
    Te recuerdo el comando Dream Team:
    Tardío, Ibáñez, Valverde, González, Vera, Iglesias, Morillo, Laura, Stephan, Pérez, Francesc, Ballesteros, Puigcorbè, Romagosa, Hormigo, Pajarito, Massó, Márquez, Méndez, Coelho, Mije, Pintor, Lomba, Thöni, Zarzo, Neftalí, Camps, Llardén, Monroig, Dolcet, Castillo, Rodríguez, Gómez, Raúl, Bigorda, Batet, Philippe…..
    El apoyo Galo de Echalier, Jean-Pierre, Durieux, Bruno……. y la escuadra italiana de los Hermanos Picca, Raugi, Viganò, Rutigliano, Crescenzo……..
    Algunos murieron, otros están en otros frentes, algunos desaparecidos;
    Ahora solo cabe esperar a que el pentágono decida y te coloque la medalla al mérito civil y te engalane el hombro y la bocamanga con las tres estrellas Michelín.
    Molta sort company.
    Gràcies Amic.

    Joan Carles Ibáñez
    Sommelier

    • Muchas Gracias Joan, para nosotros siempre nuestro Doctor Honoris causa, sabio y grande entre grandes, nuestro mentor, consejero incondicional, me alegro mucho que te haya gustado el post, el motivo se lo merece desde hace mucho tiempo y no es mas que reconocer tu labor , la de ayer, la de hoy y la del futuro que te espera, ante las adversidades te as crecido, como autentico spartano, y ya sabes, con dos hombres como este, seria capaz de todo!!
      Como olvidar del gran Dream Team, fueron tiempos de gloria, nunca deben ser olvidados, los orígenes nos marcaran el futuro inmediato, somos lo que somos gracias a esto, de todos hemos aprendido, y con todos ante todo hemos compartido nuestra pasión, el mundo de la Sala, y este es nuestro denominador común, siempre intentando rozar la excelencia, con todo lo que conlleva, la presión, el sacrificio y la dedicación.
      No cambies nunca, tu labor pedagógica es muy grande y eres el reflejo de muchos profesionales que serán el futuro inmediato, soy discípulo tuyo y siempre lo seré, y como dijo John a Trauman:

      -John a donde vas?
      No lo se..
      -Te has ganado otra medalla de honor
      No se ha donde, pero me voy..
      -No puedes seguir huyendo, eres libre, vuelve con nosotros
      Volver para que, mis amigos murieron aquí, he muerto aquí
      -La guerra pudo ser un maldito horror, pero no odies a tu país por ello
      Odiarlo? Moriría por el!!
      -Entonces que es lo que quieres?
      Yo quiero, lo que ellos quieren, y lo que cualquier otro que viene aquí a dejarse las tripas, quiere, que su país lo quiera tanto, como nosotros, le queremos, eso es lo que quiero..
      -Como vivirás Johny?
      Día a día…

      Un fuerte abrazo, maestro!!

  2. Jesús dijo:

    A Juan Carlos Ibañez, decirle que no lo conozco personalmente, pero su forma de expresarse y de entender el servicio de sala, nos enriquece a todos los que amamos como bien dice Abel el servicio de sala. Muchas gracias por defender con esa vehemencia esta nuestra profesión .
    Un saludo

  3. Gabriel Bartra dijo:

    Me siento afortunado de haber compartido un año de mi vida junto a estos dos grandes de la sala, eso si, mi sitio fue detrás del acristalado, desde la barrera de los fogones.
    Sin duda para mi, un tiempo de formación, disfrute y reflexión en uno de los lugares donde la sala y la cocina vivían en harmonía y esplendor. Recuerdo las carros de quesos, de panes… Un tres estrellas donde la sala tenia un gran protagonismo.

    Hoy he escuchado a Juan Carlos otra vez por la radio y me ha venido ese flaix, del profesional, de la mejor persona. Gracias por momentos de complicidad.

    • Todos los que compartimos en can Fabes Gabriel llevamos parte del espíritu de lo que vivimos, Santi fue pionero y visionario en muchas cosas, pero a día de hoy podemos seguir afirmando , que ha sido el chef estrellado que mas importancia a dado al Servicio de Sala, desde sus inicios , el sabia que la grandeza de un restaurante esta el equilibrio entre todas las partes y no dejo de invertir en ello, Joan es mi maestro y mentor y es la prueba clara que la excelencia perdura y dura en el tiempo . Una abrazada!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s