No se crean que este Post es un arrebato de ira, donde me permito el lujo de decir aquello que en realidad por profesionalidad, tengo que retener, he preferido digerirlo, que pasen unos días, y ya en frío , detenerme a escribir estas líneas.
Ya hace algún tiempo, escribí un post donde hablaba de lo complejos que podemos llegar a ser los que nos dedicamos a este oficio, cuando ejercemos de clientes:
https://abelvalverde.com/2012/02/29/cuando-somos-clientes/
También, en otro post, escribí sobre otro tema bastante relacionado con el post que hoy relato , donde hablaba de la predisposición a disfrutar:
https://abelvalverde.com/2013/04/16/la-predisposicion-a-disfrutar/
Pues bien, me reafirmo en mis palabras expresadas en estos posts, pero con el agravante
de haber vivido hace ya unos días, la situación combinada, de alguien que tiene una mala predisposición a disfrutar y que para rematar, es del oficio. Y como indico en el título del post, NO SOPORTO!!
Amo mi oficio, lo vivo con pasión e intensidad, para mi es mas que mi trabajo, es mi forma de vida, cada día vivo con intensidad mi jornada laboral, intento mantener la ilusión de mi equipo al 200%, afrontando los retos que como a todos se nos presentan. Intento que todos ellos den lo máximo de cada uno, que se esfuercen en ser atentos, profesionales, en ofrecer el mejor de nuestro servicio, la mejor de nuestras caras la mas agradable de nuestras sonrisas.
Pero no soporto, cuando alguien de nuestro sector, va a los restaurantes a dar lecciones, a enseñar, con la mala predisposición desde la entrada hasta su salida, criticando todo lo que se le pasa por la cabeza en muchos casos sin ton ni son.
Y es que con los años he aprendido que una crítica, es una oportunidad que nos da el cliente para mejorar, no quiero que me mal interpreten, que no aguantamos las críticas o que estamos en una ambiente de supervalia, donde nos creemos los mejores, ni mucho menos. Pregunto al cliente, quiero que me diga lo que no está bien, lo que no le ha gustado, en que le hemos fallado, solo así podrá existir la corrección y la mejora.
Pero no soporto la crítica fácil , la no constructiva, la destructiva , la de aquel que presume
ser compañero de oficio y ha venido a declarar lo bueno y bien que hace las cosas, y a recriminarte lo mal que tu lo haces. Pero ya no por mi, porque encima lo hace sin pudor, sin ningún miramiento hacia las personas que están dando todo lo mejor de ellos , para su satisfacción, el equipo.
No soporto que en voz alta, para que le escuchen todos, haga un análisis como el mejor de los periodistas gastronómicos, atreviéndose a juzgar, a recomendar y analizar , mostrando insensibilidad y falta de respeto por el oficio.
Señores, lo siento pero no lo soporto hoy ni lo soportaré mañana, ni nunca, en la vida, me han enseñado a ser humilde, sencillo, a aprender de cada experiencia , sea buena o sea mala, de todo se aprende, a ir a los sitios con la mejor de las voluntades, a no ser prepotente, a admirar lo bueno y positivo que nos rodea, a dejar la negatividad de lado, y sobretodo no ir a enseñar , lo que uno sabe tiene que demostrarlo cada día en su propio ruedo no en casa ajena, al final eso es lo mas sencillo, y a veces el que tanto pregona de algo carece….
Abel Valverde



































































